Consagración Total
A Jesús por María • San Luis María de Montfort
San Luis María
Misionero incansable del siglo XVIII (1673-1716), conocido por su ardiente amor a la Sabiduría Eterna y a la Virgen María. Su lema "Totus Tuus" (Todo Tuyo) inspiró a generaciones.
El Tesoro Escondido
Profetizó que su libro quedaría escondido "en las tinieblas de un cofre". Así fue: el manuscrito se perdió y fue hallado milagrosamente en 1842, 126 años después de su muerte.
El Camino de Preparación
La consagración no es un acto improvisado, sino un proceso espiritual de 33 días dividido en cuatro etapas fundamentales para moldear el corazón:
Días Preliminares
Vaciarse del mundo
Renunciar a las vanidades y criterios mundanos para preparar el corazón a la gracia.
Primera Semana
Conocerse a sí mismo
Reconocer nuestra miseria y necesidad absoluta de Dios para obrar la humildad.
Segunda Semana
Conocimiento de María
Conocer a nuestra Madre, sus altísimas virtudes y su papel central en la redención.
Tercera Semana
Conocer a Jesucristo
El fin último de esta devoción: amar y servir a Jesús, la Sabiduría Encarnada.
"La lectura de este libro ha significado en mi vida un decisivo cambio de rumbo... Encontré la respuesta a mis dudas... Comprendí que la verdadera devoción a la Madre de Dios es cristocéntrica, más aún, que está profundamente enraizada en el Misterio trinitario de Dios."
— San Juan Pablo IILectura del Tratado
Apóstoles de los Últimos Tiempos
La consagración no es una meta, sino el comienzo de una nueva vida. San Luis María de Montfort profetizó sobre los grandes santos de los últimos tiempos, almas totalmente consagradas a María que encenderán el mundo con el amor de Dios. ¡Comparte este fuego!
Renovación Diaria
"Soy todo tuyo y todo lo mío es tuyo, mi amable Jesús, por medio de María, tu Santa Madre."
Comparte la Profecía
"Serán fuego encendido, ministros del Señor que prenderán por todas partes el fuego del amor divino. Serán flechas agudas en la mano poderosa de María para atravesar a sus enemigos... Llevarán en el corazón el oro del amor, el incienso de la oración en el espíritu, y en el cuerpo, la mirra de la mortificación. Serán en todas partes el buen olor de Jesucristo."
"Serán nubes tronantes y volantes en el espacio, al menor soplo del Espíritu Santo. Sin apegarse a nada, ni asustarse, ni inquietarse por nada, derramarán la lluvia de la palabra de Dios y de la vida eterna, tronarán contra el pecado, descargarán golpes contra el demonio y sus secuaces..."
"Serán los apóstoles auténticos de los últimos tiempos a quienes el Señor de los ejércitos dará la palabra y la fuerza necesarias para realizar maravillas y ganar gloriosos despojos sobre sus enemigos... Volarán con la pura intención de la gloria de Dios y de la salvación de los hombres adonde los llame el Espíritu Santo."